Si la reparación afecta a la habitabilidad de la vivienda, la paga el propietario; si es una pequeña reparación por desgaste de uso ordinario, la asume el inquilino. Esta regla viene del artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos, y cualquier obra que cambie la configuración de la vivienda necesita permiso escrito previo. Guarda siempre facturas y notificaciones: son la prueba que necesitarás si hay que reclamar.
En resumen:
- La reparación de las condiciones de habitabilidad corre a cargo del propietario, mientras que las pequeñas reparaciones por desgaste las asume el inquilino.
- Para obras que modifican la estructura o distribución, es imprescindible autorización escrita del propietario y un acuerdo claro que incluya materiales, plazos y costes.
- En caso de reparaciones urgentes que pongan en riesgo la habitabilidad o seguridad, el inquilino puede actuar sin autorización previa, siempre notificándolo inmediatamente al propietario.
- El propietario debe notificar con al menos tres meses de antelación las obras de mejora no urgentes que puedan afectar al inquilino, permitiéndole desistir del contrato si lo desea.
- En Valencia, solo se requiere licencia municipal para obras que alteren la estructura, instalaciones generales o elementos comunes del edificio, y es recomendable solicitar una consulta previa en el ayuntamiento.
Tabla de contenidos
- Qué dice la ley y cómo se aplica en la práctica
- Permisos del propietario: cuándo necesitas autorización por escrito
- Quién paga qué: casos habituales en una vivienda alquilada
- Reparaciones urgentes: cuándo puedes actuar sin esperar al propietario
- Obras de mejora: notificación previa y subida de renta
- Licencias y trámites municipales en la Comunitat Valenciana
- Pasos para reclamar si el propietario no repara
- Documentación y deducciones fiscales en la Comunitat Valenciana
- Cómo evitar conflictos: contrato, inventario y gestión profesional
- Lo que vemos en la gestión de alquileres en Valencia
- Gestión integral del alquiler sin que tengas que lidiar con cada obra
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué dice la ley y cómo se aplica en la práctica
El artículo 21 de la LAU obliga al arrendador a realizar todas las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, sin que esto suponga para el inquilino un aumento de renta. Esta obligación cubre, por ejemplo, una avería grave en la instalación eléctrica, una fuga en la red de agua o un fallo en la caldera que deje sin calefacción en pleno invierno. La ley también marca un límite claro: si la vivienda se destruye por una causa que no sea imputable al propietario, como un incendio provocado por el propio inquilino o un desastre natural, la obligación de conservación desaparece junto con el contrato, según recoge la misma norma.
Esta obligación tiene un límite importante que mucha gente desconoce: cubre la habitabilidad, no la estética. El propietario no está obligado a cambiar una cocina anticuada ni a repintar paredes por gusto del inquilino, aunque esas mejoras sean deseables.
Cuando el casero no repara pese a haber sido avisado, el inquilino tiene varias vías, que se detallan más adelante en este artículo:
- Reclamar por escrito con plazo razonable para que se ejecute la reparación.
- Solicitar la resolución del contrato si la falta de reparación hace la vivienda inhabitable.
- Pedir una reducción proporcional de la renta mientras persista el problema.
- Acudir a la vía judicial si las gestiones previas no dan resultado.
En la práctica, la mayoría de conflictos se resuelven antes de llegar a juicio, pero conviene conocer cada paso para no perder plazos ni derechos.
Permisos del propietario: cuándo necesitas autorización por escrito
El artículo 23 de la LAU distingue entre reparaciones de conservación, que corresponden al propietario, y obras que modifican la configuración de la vivienda, que el inquilino no puede ejecutar sin consentimiento expreso. Pintar una habitación o cambiar un grifo no requiere permiso. Tirar un tabique, instalar aire acondicionado con conducto exterior o cerrar una terraza sí lo necesita, porque altera la estructura o distribución del inmueble.
Para evitar disputas al finalizar el contrato, la autorización escrita debería incluir:
- Descripción exacta de la obra y de los materiales que se van a emplear.
- Plazo de ejecución y quién asume el coste.
- Si la obra queda en la vivienda al terminar el alquiler o si el inquilino debe reponer el estado original.
- Firma de ambas partes y fecha, idealmente por correo electrónico o burofax para tener constancia.
Realizar una modificación sin este permiso expone al inquilino a tener que devolver la vivienda a su estado anterior sin derecho a indemnización, incluso si la obra mejoró objetivamente el piso. Conviene guardar copia de cualquier correo o mensaje donde el propietario acepte la actuación, aunque sea de forma informal, porque esa comunicación puede servir como prueba si después surge un desacuerdo.
Quién paga qué: casos habituales en una vivienda alquilada
La regla general es sencilla: las averías estructurales o de instalaciones generales las paga el propietario, y el desgaste por uso cotidiano lo asume el inquilino. En la práctica, los casos concretos generan más dudas que la norma en sí:
- Una fuga en la tubería general o un radiador que no calienta: reparación de conservación, la paga el propietario.
- Un grifo que gotea por una junta desgastada o una bombilla fundida: pequeña reparación de uso, la paga el inquilino.
- Una ventana que no cierra bien por desajuste del marco con los años: suele considerarse conservación, a cargo del propietario.
- Un electrodoméstico que viene incluido en el contrato y se avería por antigüedad: corresponde al propietario, salvo mal uso demostrable.
Consejo profesional: guarda siempre presupuesto, fotos del desperfecto y copia del correo o burofax enviado al propietario antes de pagar nada de tu bolsillo; esa documentación es la que te permitirá reclamar el reembolso después.
Cuando exista duda sobre si algo es mejora o conservación, el criterio práctico es preguntarse si la reparación devuelve la vivienda a su estado funcional habitual, o si en cambio añade algo que antes no existía. Lo primero es conservación; lo segundo, mejora.

Reparaciones urgentes: cuándo puedes actuar sin esperar al propietario
Una reparación urgente es aquella que, de no ejecutarse de inmediato, pone en riesgo la habitabilidad o la seguridad de la vivienda: una fuga de agua que inunda el piso, un escape de gas o un cortocircuito que deja sin suministro eléctrico. En estos casos, la guía práctica de Consumo Responde confirma que el inquilino puede actuar sin esperar autorización previa, siempre que avise al propietario en cuanto sea posible.
El procedimiento recomendado sigue estos pasos:
- Notifica al propietario por el medio más rápido disponible, idealmente con constancia escrita.
- Permite, si el propietario lo solicita, que un técnico verifique el alcance real del daño antes de intervenir.
- Contrata la reparación y conserva factura detallada con el método de pago, preferiblemente transferencia bancaria.
- Reclama el reembolso por escrito adjuntando la factura, con plazo razonable de respuesta.
Cuanto antes se notifique, más sólida será la reclamación; dejar pasar varios días sin avisar puede debilitar el derecho a exigir el reembolso completo.
Obras de mejora: notificación previa y subida de renta
Cuando el propietario quiere realizar obras de mejora, no urgentes, debe notificarlo por escrito al inquilino con al menos tres meses de antelación, indicando la naturaleza de la obra, su duración estimada y el coste previsto. El inquilino tiene entonces derecho a desistir del contrato si la obra le resulta especialmente perjudicial.
- La notificación debe ser clara sobre fecha de inicio, duración y afectación a las zonas habitables.
- El inquilino puede desistir del contrato en el plazo que marque la notificación, sin penalización.
- Si el contrato continúa, el propietario puede elevar la renta tras la mejora, pero solo pasados cinco o siete años desde el inicio del contrato según el caso, aplicando el interés legal del dinero incrementado en tres puntos, con un tope del 20 % de la renta vigente.
Este mecanismo rara vez se aplica en la práctica a reparaciones puntuales, pero conviene conocerlo si el propietario plantea una reforma integral del edificio o la vivienda.
Licencias y trámites municipales en la Comunitat Valenciana
No toda obra en una vivienda alquilada en Valencia necesita licencia municipal. La LOTUP y la ordenanza de licencias urbanísticas del Ayuntamiento de València exigen título habilitante cuando la actuación afecta a la estructura, a las instalaciones generales del edificio o a elementos comunes, como abrir un hueco en un muro de carga o modificar una fachada.
- Pintar, empapelar o cambiar sanitarios sin alterar instalaciones generales no suele requerir licencia.
- Sustituir una ventana manteniendo el mismo hueco suele estar exento, pero cambiar su tamaño sí puede exigir trámite.
- Instalar aire acondicionado con unidad exterior visible desde la vía pública puede requerir comunicación previa, según la ordenanza vigente.
- Las órdenes de ejecución municipal que obligan a reparar deficiencias señaladas por el propio Ayuntamiento quedan eximidas de licencia adicional.
Antes de iniciar cualquier obra de cierta envergadura, conviene hacer una consulta previa en la sede del Ayuntamiento de València y guardar la resolución o el número de expediente, porque esa documentación protege tanto al propietario como al inquilino si después hay una inspección.
Pasos para reclamar si el propietario no repara
Cuando el propietario no responde a los avisos, conviene seguir un orden que refuerce la reclamación en cada etapa:
- Envía una notificación fehaciente, por burofax o correo certificado, detallando el problema y un plazo razonable para solucionarlo.
- Solicita, si es posible, un informe técnico que acredite el alcance del desperfecto.
- Presenta una reclamación ante la oficina de consumo si el propietario sigue sin actuar.
- Valora la mediación antes de judicializar el conflicto, porque suele ser más rápida y económica.
- Si nada de lo anterior funciona y la vivienda queda inhabitable, inicia la demanda judicial de resolución del contrato o de reducción de renta.
Según recoge Consumo Responde, cuando una obra de conservación priva al inquilino de una parte relevante de la vivienda durante más de veinte días, pueden activarse derechos de suspensión del contrato o reducción proporcional de la renta. Conserva siempre la correspondencia, los presupuestos y las fotografías del problema: son la base de cualquier reclamación, y en los casos más complejos conviene pedir asesoramiento jurídico antes de dar el paso judicial.
Documentación y deducciones fiscales en la Comunitat Valenciana
Guarda siempre las facturas pagadas por transferencia bancaria, los presupuestos previos, cualquier informe técnico y el justificante del depósito de fianza. Esta documentación sirve tanto para reclamar al propietario como para justificar deducciones autonómicas si te corresponden.
- Facturas con pago bancario trazable, nunca en efectivo sin justificante.
- Presupuestos comparativos antes de ejecutar obras no urgentes.
- Notificaciones escritas enviadas o recibidas sobre el estado de la vivienda.
- Comprobante del depósito de fianza ante la Generalitat.
La Comunitat Valenciana ha ofrecido en campañas recientes deducciones vinculadas a gastos de reparación y rehabilitación de vivienda, con conservar facturas y pagos bancarios como requisito habitual, según recoge ValenciaNews. En la Comunitat, el depósito de fianza se formaliza ante la Generalitat en el plazo máximo de un mes desde la firma del contrato, y conviene comprobar ese registro porque protege al inquilino en caso de disputa sobre su devolución; puedes ampliar los detalles en nuestra guía sobre la fianza de alquiler en Valencia.
Cómo evitar conflictos: contrato, inventario y gestión profesional
La mayoría de disputas sobre obras y reparaciones se evitan con un contrato bien redactado y un inventario detallado desde el primer día.
- Incluye en el contrato una cláusula específica sobre qué se considera pequeña reparación y quién la asume.
- Haz un inventario fotográfico del estado de la vivienda y de los electrodomésticos al entregar las llaves.
- Deja por escrito cualquier acuerdo sobre mejoras futuras y si se repondrán al finalizar el alquiler.
- Revisa nuestro modelo de contrato de alquiler actualizado para incorporar estas cláusulas desde el inicio.
Consejo profesional: fotografía con fecha visible cada desperfecto antes de repararlo; esa imagen vale más que cualquier descripción en una reclamación posterior.
Cuando la gestión se complica, por volumen de incidencias o por conflicto con el inquilino, contar con gestión profesional ahorra tiempo y reduce el riesgo de errores en plazos y documentación.
Lo que vemos en la gestión de alquileres en Valencia
Gestionamos alquileres en Valencia y su área metropolitana, y la mayoría de conflictos por obras nacen de la misma causa: falta de acuerdo escrito antes de empezar. Un desacuerdo sobre si una reforma de baño era mejora o conservación se resuelve en minutos cuando existe un correo previo con el alcance pactado, y se alarga semanas cuando no lo hay.
Antes de alquilar, conviene revisar el estado real de la vivienda con una visita presencial que detecte qué necesita reparación antes de firmar.
— YellowRock
Gestión integral del alquiler sin que tengas que lidiar con cada obra
Si eres propietario en Valencia y te preocupa quién asumirá cada reparación o cómo documentarla para evitar un conflicto futuro, ofrecemos gestión integral del alquiler con cobertura de impagos, que incluye el seguimiento de las obras necesarias y la organización documental para que tengas las facturas en orden si llega una deducción o una reclamación.

Contamos con un equipo asignado por zonas, y empezamos siempre con una valoración presencial gratuita del inmueble, sin calculadoras automáticas que distorsionan el precio real. Si prefieres delegar la gestión de reparaciones, trámites y cobros, puedes alquilar tu propiedad con gestión integral y dejar en nuestras manos el seguimiento diario.
Este artículo es información general y no sustituye el consejo de un abogado cualificado. Consulte a un profesional del derecho cualificado sobre su caso particular antes de actuar según este contenido.
Preguntas frecuentes
¿Se puede desgravar el alquiler en la Comunitat Valenciana?
La Comunitat Valenciana ha ofrecido deducciones autonómicas vinculadas al alquiler y, en determinadas campañas, a gastos de reparación y rehabilitación, siempre que se conserven facturas y se acredite el pago bancario, según recoge ValenciaNews. Los requisitos exactos varían cada año fiscal, así que conviene revisar la normativa vigente antes de presentar la declaración. Puedes consultar nuestra guía sobre la deducción por alquiler en la Comunitat Valenciana para más detalle.
¿Qué dice la nueva ley de alquileres sobre las reparaciones?
El Real Decreto-ley 26/2026 refuerza las garantías del inquilino frente a desperfectos y amplía estímulos fiscales para la rehabilitación de vivienda destinada a alquiler. La obligación central del propietario sigue siendo la del artículo 21 de la LAU: mantener la vivienda en condiciones de habitabilidad.
¿Cuándo se considera arrendamiento de vivienda habitual?
Un arrendamiento se considera de vivienda habitual cuando el inmueble se destina a satisfacer la necesidad permanente de vivienda del inquilino, y es precisamente este tipo de contrato el que protege el artículo 21 de la LAU en materia de reparaciones. Los arrendamientos de temporada o de uso distinto, como un local comercial, se rigen por reglas diferentes dentro de la misma ley.
¿Es obligatorio depositar la fianza del alquiler?
Sí, el depósito de fianza es obligatorio en toda vivienda alquilada en la Comunitat Valenciana, y debe formalizarse ante la Generalitat Valenciana en el plazo máximo de un mes desde la firma del contrato. El importe habitual equivale a una mensualidad de renta, y comprobar ese depósito protege al inquilino si surge una disputa sobre su devolución al final del contrato.
Fuentes
- BOE-A-1994-26003 Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos
- Hisenda Generalitat Valenciana – depósito de fianzas
- Ordenanza de licencias urbanísticas y de actividades del Ayuntamiento de València
- Consumo Responde – Arrendamiento de viviendas (guía práctica)
- ValenciaNews – Campaña renta Valencia: deducciones autonómicas 2025